¿Qué podemos hacer los padres?

A partir del momento en que sospechéis de algún problema en vuestro hijo, tenéis que convertiros en detectives. Intentad descubrir qué es lo que no va bien, cuándo y por qué. Observad su entorno, sus juegos, la relación con otros niños, sus cambios de conducta...

Esto facilitará mucho la intervención y ayudará a definir el problema de vuestro hijo. Un niño con problemas de Integración Sensorial no es un niño enfermo, ni problemático, ni discapacitado, ni anormal, ni diferente...

Es un niño con dificultades para integrar todos los estímulos que recibe, por tanto, a veces necesita ayuda para procesar bien estos estímulos y tener un aprendizaje correcto y adecuado. A continuación podéis ver algunas de las respuestas incorrectas que pueden observarse, cuando un sistema sensorial no está funcionando de forma adecuada.

(Ir al apartado señales y síntomas).

Si observáis algunos indicativos que os hagan sospechar de dificultades de integración sensorial, podéis poneros en contacto con el CEI de Barcelona, Logroño o Valencia. En ellos, profesionales cualificados os informarán, y el siguiente paso sería realizar una valoración profesional, por una terapeuta ocupacional totalmente certificada.